Las Anualidades de Retiro

Invierte en tu futuro

Las anualidades son un mecanismo de ahorro e inversión relativamente seguro para las personas conservadoras o que no tienen mucha experiencia en inversiones. Éstas son ofrecidas por compañías de seguros. Mediante este instrumento de inversión, depositas una suma en un contrato de anualidad que te puede pagar intereses más competitivos que los otros instrumentos de inversión explicados anteriormente.

Mientras tus ahorros están depositados en la cuenta, los intereses devengados no pagan contribuciones y cuando decides retirar el dinero puedes hacerlo en forma de ingreso mensual según tus necesidades. Las anualidades fijas te garantizan una tasa fija de interés y el principal está garantizado.
Las anualidades tienen la ventaja contributiva que representa tener tu dinero acumulando intereses sin pagar contribuciones hasta el día que retiras los fondos. Si al realizar los retiros no tienes otros ingresos, pagarás poco en contribuciones.
Al ser la anualidad una inversión de largo plazo, te comprometes en el contrato de anualidad a no retirar el dinero por un periodo de tiempo que generalmente fluctúa entre 5 y 7 años. Si retiras el dinero antes de este término, te imponen penalidades escalonadas que van desde 7% el primer año hasta 1% en el año sexto. Como norma, las anualidades permiten retirar hasta 10% anualmente sin penalidades. Puedes iniciar un contrato de depósitos en una anualidad mediante descuento bancario con sumas mensuales muy pequeñas que te permiten acumular ahorros poco a poco.
Para disfrutar de los beneficios otra opción que puedes utilizar es negociar el recibo de una distribución a plazos por un número de años, que puede variar de 10 o 20 años, o por la vida tuya y la de tu cónyuge, mientras estén vivos ambos.
Una anualidad te garantiza ingresos por el periodo de años seleccionado sin que tengas que preocuparse por nuevas decisiones de inversión. Si la anualidad es por un periodo fijo de tiempo, generalmente recibes más ingreso mensual que si es por el resto de tu vida, dependiendo de tu edad al comenzar a recibir los pagos. Si es por la vida tuya y la de tu cónyuge hasta la muerte de ambos, el pago mensual será menor aún.
Si tu decisión es por una anualidad y tu cónyuge aún convive contigo, o interesas que un beneficiario designado por ti continúe recibiendo beneficios y quieres asegurar ingresos para dicho beneficiario de fallecer tu primero, puedes seleccionar otra opción. En lugar de una anualidad por la vida de ambos puedes considerar planificar a base de una estrategia conocida como maximización de la pensión. Debido a que la anualidad durante la vida tuya y la del cónyuge o beneficiario conlleva un pago mensual menor, esta otra estrategia te permite recibir un pago mayor todos los meses ya que el pago será durante la vida de uno de los dos solamente, maximizando así la pensión. Y para prepararte para asegurar beneficios para la otra parte, puedes adquirir una póliza de seguro de vida designándole como beneficiario en caso de tu muerte. Esta estrategia es también útil para parejas del mismo sexo.